Textura y porosidad, las claves
El cabello se clasifica en liso, ondulado, rizado y muy rizado o crespo. Más allá de eso, la textura (densidad y grosor de la hebra) y la porosidad (capacidad de absorber y retener humedad) determinan el cuidado adecuado.
Identifica tu tipo de rizo o textura
Conoce tu porosidad capilar
Elige tratamientos realmente efectivos

Características y recomendaciones
Liso
Tiende a la oleosidad. Usa productos ligeros, champús voluminizadores y serums antifrizz. Evita lavados diarios.
Ondulado
Más cuerpo, propenso al frizz. Productos que definan sin apelmazar, acondicionadores hidratantes. No cepilles en seco.
Rizado
Tendencia a la sequedad. Champús sin sulfatos, acondicionadores cremosos, mascarillas y técnica “plopping”.
Muy rizado
Rizos apretados y frágiles. Aceites y mantecas que nutran en profundidad, “finger coiling” y protector térmico.
La elección correcta marca la diferencia
Liso: champús purificantes y productos ligeros.
Ondulado: cremas para peinar y acondicionadores sin aclarado.
Rizado: aceites naturales y mascarillas nutritivas.
Muy rizado: mantecas ricas y nutrición profunda.
El primer paso para un cabello sano y brillante
Conocer tu tipo, textura y porosidad te permite elegir bien y prevenir daños. Te asesoramos para que luzcas tu belleza natural.
Grupo Almagro · Cuidado capilar en Málaga centro.